Foto: Dechalaca.com
Por: Paul Pérez Rioja
De nada servía el empate de Vallejo ayer y la derrota del León hoy, si el ciclón no soplaba allá en la tierra del Misti, el rojo norteño cual fiera hambrienta de triunfos, se comió al mejor rocoto relleno del los últimos tiempos.
El encuentro empezó muy trabado, con un Melgar que imponía condiciones territoriales (como en todo el partido), más no creaba ocasiones de peligro en el arco que defendió el debutante Diego Penny. Sobre los 17’ se le complicaban las cosas a Juan Aurich, su capitán y referencia de ataque Israel Zúñiga, sufría una lesión producto del mal estado del terreno de juego, el técnico rojo, Juan Reynoso no lo pensó dos veces e hizo ingresar inmediatamente a Pedro Ascoy. Justamente “el burrito” seria el protagonista cuatro minutos después del gol chiclayano, tras un magnifico desborde de Chiroque, Ascoy apareció con su oportunismo ya conocido, y con un zurdazo hacia olvidar una vez mas aquel lejano apelativo de “sin gol”, sellaba el uno a cero en el estadio de la UNAS. Séptimo gol del “burro” en lo que va del campeonato.
Los characatos intentaba una y otra vez penetrar la defensa chiclayana, pero no tuviera mayor éxito, la defensa que paro Juan Reynoso se mostro eficaz, solvente y ordenada. En una de las pocas incursiones de los rojinegros, sobre el final del primer tiempo Vera supera a Cevasco por el sector izquierdo, pero cuando estuvo cara a cara con Penny, eligió mal y su remate salió desviado.
La segunda etapa fue un calco de la primera, Melgar intentaba con más ganas y corazón que futbol, pero Aurich se mostraba imbatible, comenzaba a crecer la figura del paraguayo Edgar Balbuena, que ganaba cual balón pasase por su sector, sin duda el guaraní fue uno de los mas altos valores la noche de ayer. El técnico rojo, mando a la cancha a Ciciliano para tener la posesión del balón, pero el colombiano no entro mucho en juego. A los 82’ un rechazo largo de Rivas sobre campo rojinegro, produce la disputa por el balón de Pereyra y Montes que agotado y gol iba en busca de saciar su sed de gol, el delantero nacional por velocidad y potencia le gano la pulseada al “sapito” y definió con justeza ante la salida del arquero Rodríguez, gol y buenas noches los pastores. La historia estaba escrita, Aurich había ganado en Arequipa, y cada vez esta mas cerca de lograr lo que su rival de hoy consiguió en 1981, el titulo.

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